Realizamos este proyecto de impermeabilización líquida en una vivienda unifamiliar de Ciempozuelos, en Madrid.

Una impermeabilización líquida permite una aplicación continua, sin juntas ni solapes, minimizando los riesgos de filtraciones. Para este tipo de trabajos, es necesario realizar un análisis detallado y conocer minuciosamente el soporte para asegurar su compatibilidad con el sistema. Para ello, es necesario evaluar la dureza del soporte y su resistencia para aplicar un sistema de impermeabilización líquida. Debe, además, tener la planimetría idónea y estar exento de humedad. Es imprescindible que el soporte tenga un contenido de humedad inferior al 4% para evitar problemas de adherencia.
Tras una minuciosa inspección del soporte, realizamos los trabajos previos para suprimir los puntos de desagüe actuales (tuvo PVC horizontal) y sustituirlos por una ampliación de la zona de rejillas hacia el interior con salida vertical directa.
Una vez preparado el soporte, aplicamos una imprimación epoxi hidrosoluble con un rendimiento de 0,350 Kg/m2 para mejorar la adherencia del sistema. En los puntos singulares, desagües y encuentros con partes verticales, se realiza a la creación de una 1/2 caña con mortero embebiendo un material de fibra de vidrio de 200 gr/m2 con resinas epoxi hidrosolubles.
Por último, se realiza la aplicación de un sistema de impermeabilización líquida con poliuretano aplicado en varias capas para conseguir un espesor uniforme, según climatología y temperatura, hasta conseguir un consumo de 2,20 kg/m2. En la última capa se espolvorea un manto de árido de granulometría controlada de 0,3/0,5 para dotar al soporte de rugosidad para poder adherir la baldosa directamente.
Ventajas de la impermeabilización líquida
Este tipo de sistema de impermeabealización líquida permite una aplicación sin juntas ni solapes, una alta adaptabilidad a diferentes superficies y una excelente resistencia.



